"Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad errante hasta tu compañía!""Debajo de tu piel vive la luna"
"Es tan corto el amor y tan largo el olvido"
"No he salido de ti cuando me alejo"
Pablo Neruda.
"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora... de morir."
Ver la foto de portada del 26 de abril, en la que una niña, Trilce, acaricia a su mamá, Victoria, enternece y reconforta siempre y cuando no conocemos la oscura historia por la que pasó mamá Victoria en la Argentina de finales de los setenta. Leer las historias de los niños robados por la dictadura argentina y entregados a familias afines al régimen mientras los padres de esos niños los hacían desaparecer en los vuelos de la muerte o asesinándolos, ponen literalmente los pelos de punta.
Últimamente estoy "tonta", como suelo decir. No tengo muchas ganas de escribir. Se me agolpan muchos recuerdos, muchas sensaciones. Hoy reflexiono. Sí, es la primera vez en quince años que no tomo parte activa en una campaña electoral, lo que no quiere decir que me haya abstraído. Circunstancias familiares y mi propio alejamiento han hecho posible este hecho. Es una reflexión sincera y personal, y a la vez comprometida como siempre con los que lo estamos pasando mal. Existe una gran desafección, un gran desencanto. Lo entiendo. Lo vivo. Ya hemos perdido aquella inocencia de antaño que hacía que acudiéramos a pegadas de carteles, mítines y campañas con ilusión y esperanza. Me he vuelto muy descreído y muy desencantado. No obstante, sigo siendo el mismo y estoy donde siempre. Me podrán acusar de muchas cosas, menos de chaquetero y de hipócrita. He estado siempre en el mismo sitio. No todo el mundo puede decir lo mismo.